Proceso de coaching individual

¿Cuántas veces has echado de menos hablar con alguien que tan solo te escuche y te haga las preguntas indicadas para ir más allá de la historia que te estás contando?

Algunas veces tenemos la suerte de contar con una amiga, hermana o alguien cercano con quien tener una conversación y sentirte escuchada y acogida, sin juicios o indicaciones como “tú, lo que tienes que hacer es...”.

Otras veces, es mejor contratar a un profesional que te escuche sin juicio y te ayude a ir a ese lugar donde encontrarte con tu mejor versión.

El coaching es un proceso de acompañamiento, esto quiere decir que en varias sesiones con mi ayuda vas a cambiar lo que necesitas para tener la vida que deseas.

El número de reuniones son seis, cada quince días. Aunque la agenda la organizaremos entre las dos.

Yo, como tu coach, no te digo lo QUÉ tienes que hacer, ni CÓMO. Ni tan siquiera te digo si lo que estás haciendo está bien o mal, eso es cosa tuya. Lo que hago es hacerte las preguntas, aunque sean incómodas, que te llevan a ese lugar donde quieres estar.
Al final te vas a sentir muy, muy bien.

Después de un proceso de coaching, conseguirás dejar atrás a tu yo rancio, para empezar una nueva relación con tu yo luminoso y actualizado.